El problema alma-cuerpo ha ocupado al hombre durante milenios. Se han planteado dos doctrinas o posturas, el dualismo y el monismo. El materialismo emergentista de la ontología monista (monismo psicofísico) es la que se relaciona con el texto bíblico, de modo que el alma (nefesh o psychē) designa procesos mentales, que todo organismo vivo posee. Y la muerte como una sucesión gradual de las funciones vitales, un proceso de los biosistemas, es decir un estado cuya antítesis es la resurrección y la restauración de todas las propiedades del ser humano.